Palpitaciones y arritmias.

Se entiende por “palpitaciones” la percepción por el paciente de su ritmo cardíaco, sea este rápido o lento, regular o irregular. Podemos definir las palpitaciones como un síntoma del paciente que consiste en ser consciente de los latidos de su corazón.
Uno de los motivos de los pacientes para acudir al cardiólogo es este síntoma que muchas veces alarma al que lo padece. En algunos casos estas palpitaciones reflejan una alteración del corazón que se denomina “arritmia”. El término ‘arritmia cardíaca’ se refiere a las alteraciones de la conducción eléctrica del corazón, es decir, a una condición que provoca alteraciones en los latidos. Sin embargo, no siempre esto es así y la presencia de palpitaciones no está necesariamente relacionada con problemas cardíacos, pudiendo estar relacionados con otros factores, como el estrés o la ansiedad.
Por lo tanto, es muy importante recibir un diagnóstico profesional para saber exactamente lo que ocurre y encontrar el tratamiento más adecuado para su caso.
¿Cómo saber si las palpitaciones son síntomas de una arritmia?
En primer lugar se debe acudir al especialista de cardiología. El médico preguntará si las palpitaciones son rápidas o lentas, regulares o irregulares, su duración, si se acompañan de otros síntomas y si se producen en alguna hora del día o con algún desencadenante y su duración.
La sensación de palpitaciones es un síntoma común de arritmia, pero no es el único hay otros síntomas a los que hay que estar atentos como el oscurecimiento de la visión, la irregularidad de los latidos, la falta de aire, los mareos y los desmayos.
Algunos datos ya sugieren un problema serio, como cuando se acompañan de dolor en el pecho, fatiga, pérdida de conciencia, o cuando los latidos son muy rápidos e irregulares.
Estudio de palpitaciones en León
El cardiólogo realizará una serie de exploraciones encaminadas a conocer si esas palpitaciones están en relación con un problema cardíaco o por el contrario son la manifestación de otras situaciones que como ya se ha dicho las más comunes son la ansiedad y el estrés.
Tras una exploración física centrada fundamentalmente en la auscultación y el registro de la Tensión arterial, se realizará un Electrocardiograma pero salvo que se registre durante los síntomas, puede no confirmar el diagnóstico.
Muchas arritmias cardíacas son intermitentes y no se asocian con alteraciones fijas en el ECG, excepto en algunos casos como el Síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW). El Síndrome de QT largo o el síndrome de Brugada y sus variedades, entre otros. También debemos realizar un estudio Holter, que consiste en conectar un pequeño aparato que registra el electrocardiograma a un paciente mediante unos cables y llevarlo así durante 24 h, de esa manera si presenta alguna arritmia en ese período quedará registrada.
Debe realizarse un ecocardiograma para descartar la presencia de enfermedad cardíaca, ya que en ese caso las palpitaciones tienen más posibilidades de estar en relación con arritmias. En algunos casos debe realizarse también Resonancia Magnética.
Otros estudios que se realizan en algunos casos y que se llevarían a cabo en un Hospital son Holter insertable: que consiste en implantar un dispositivo subcutáneo que registra los latidos del corazón y puede dejarse incluso varios años. También disponemos del Estudio Electrofisiológico mediante el cual y a través de unos catéteres que se introducen en el sistema vascular y se llega al interior del corazón se comprueba el origen de la arritmia, y en algunos casos a través de esos catéteres se pueden eliminar algunas arritmias, es lo que se denomina “ablación”.
Las arritmias, un problema frecuente
Las arritmias más frecuentes son los extrasístoles y la fibrilación auricular de las que nos ocuparemos en otros artículos de esta web.

